Capítulo 6: La Verdad en el Pergamino
La Gran Biblioteca de la Creación era un laberinto de silencio absoluto, donde el polvo no existía y el tiempo parecía doblarse sobre sí mismo.
Vesper había dejado el tomo Diagramas de flujo de Energía Angelical, en su lugar después de leerlo unas horas intentando traducir los códigos, escritos en lenguaje antiguo que desconocía... por ahora.
Vesper caminaba adentrandose entre estanterías de cristal que emitían un zumbido armónico de baja frecuencia, buscando la verdad de este mundo mediocre.
Aquí, lejos de la fanfarronería de Adán y la pureza aséptica de los jardines celestiales, se sentía por primera vez en su elemento.
«Aquí en la biblioteca de Dios» Reflexionó Vesper escaneando el lugar con sus ojos dorados.
El conocimiento no tenía el filtro del "Cuento de Hadas" que Charlie Morningstar solía leer en su libro de cuentos. Presentando a Lucifer como un soñador incomprendido y a Lilith como una salvadora qué empoderaba a los demonios con canciones, tachando al cielo de cruel por iniciar el exterminio.
Vesper comenzó por lo básico: Encontrando los registros del Génesis, tomado uno de los tomos primordiales para leerlo tranquilamente.
Al abrir los tomos primordiales, la historia se desplegó ante sus ojos con una crudeza que la serie jamás mostró. No había rimas ni dibujos infantiles, solo la cruda verdad.
«La verdadera historia de la caída», pensó Vesper, pasando los dedos por inscripciones que vibraban con energía antigua.
Vesper confirmó que el relato que Charlie leyó al príncipo de la serie era, en efecto, la versión de una ex resentida.
Lilith no fue una revolucionaria de la libertad; fue una mujer que despreció el orden y eligió el caos del abismo junto a un Serafín que jamás entendía las consecuencias de sus actos hasta que fue demasiado tarde.
Vesper siguió leyendo encontrado un dato que la hizo detenerse, una duda que siempre existió en la serie y que finalmente tenía una respuesta.
El destino de Eva después de comer el fruto prohibido y las consecuencias.
Cuando fue descubierta la verdad, Eva fue castigada con el aumentó de los dolores de sus embarazos y partos. Siendo expulsada del Edén. Adán negándose a abandonar a su esposa, también comió del fruto prohibido. Adán fue expulsado del Edén y condenado a trabajar arduamente y "con el sudor de su frente" para obtener alimento hasta el día de su muerte, regresando finalmente al polvo y ascender al cielo.
La pareja de exiliados, inició sesión en la Tierra Primordial un lugar extremadamente peligroso, custodiado por las Tres bestias primordiales. Leviatán (El Caos del Mar), Behemot (El Caos de la Tierra) y Ziz (El Caos del Aire), Iniciando así el primer linaje de la humanidad.
Mientras tanto Lilith perdió su humanidad convirtiéndose en el primer demonio de la creación y Samael fue renombrado como Lucifer, perdió su Aureola muchos de sus títulos y cargos oficiales como Serafín, además de un castigo no descrito en los textos, pero que ya conozco (La incapacidad de herir a los pecadores).
Los dos "soñadores" fueron desterrado al infierno recién instalado, por culpa de Eva. Al ser la primera en comer del fruto prohibido.
Al príncipo el sistema estuvo operando con normalidad tras, la creación del infierno. Lilith y Lucifer. Lograron convertir el abismos en su nuevo hogar.
Mientras tanto con Adán y Eva les fue complicado instalarse y adaptarse a su nuevo hogar, pero. El mal ya se había instaló en el sistema de la tierra primordial, donde reveló su verdadera función con el incidente de Cain y Abel que dio Origen al Asesinato.
Pero. Lo peor ocurrió después...
Según los registros celestiales, tras la muerte mortal de Eva, algo oscuro se filtró por completo en el sistema.
Roo, el Mal Encarnado, la Raíz de todo lo podrido, había tomado posesión del alma de la "Segunda Mujer", antes de ser sellado en conjunto por Los Ancianos del cielo, La Serafín Superior, Todos Los Angeles Disponible, Lucifer, Lilith, Los Pecados Capitales y La Portavoz de Dios en el abismo más profundo del infierno.
El rastro de Eva se perdía en un vacío que ni siquiera los Serafines se atrevían a cartografía. Después de sellar permanentemente a La Raíz de Todo Mal.
¿Qué paso con Adán, mientras Eva se perdió en el vacío?.
Simple estaba demasiado ocupado Sobreviviendo y Exterminado a las bestias primordiales, con su descendencia para ayudar en el sello nivel Administrativo. Que literalmente todos lucharon para ponerle a Roo.
Además fue conveniente para los altos administradores del cielo, porque Adán hubiera saltado al vacío para salvar a Eva sin analizarlo mucho. Como en el incidente del Edén.
«Eso lo explica todo», razonó Vesper con frialdad. «Por eso Adán está solo. Por eso está tan resentido. Su primera mujer lo abandonó por el "chico malo" y la segunda fue consumida por la oscuridad absoluta. El "Primer Hombre" es un juguete roto rodeado de gloria y soledad».
Continuó leyendo buscando más respuesta del linaje original y encontró la mención de Abel. Contrario a la creencia popular, Abel no entró al Cielo de inmediato.
Como la primera víctima, su alma permaneció en un estado de estasis en las puertas del cielo, esperando. El sistema requería que el "Original", el diseño base, entrara primero para validar el acceso de la descendencia.
Adán, al morir, fue la llave que abrió la cerradura, permitiendo que Abel y el resto de la humanidad fluyeran hacia la luz.
«Interesante si Adán hubiera saltado al abismo, se hubiera perdido la llave del sistema. Desconozco y realmente no me importa si Será reveló esta verdad a Adán». Pensó Vesper descartado, porque era el problema de otro ángel.
En cuanto a Caín, el registro era inquietante: la Marca de Caín seguía activa volviéndolo verdaderamente inmortal, una maldición errante que lo mantenía fuera del ciclo celestial o juicio. Su paradero actual era un espacio en blanco en los archivos divinos.
Vesper cerró el libro de historia con un golpe seco. «Interesante, Educativo, Revelador, pero irrelevante para mis fines inmediatos. La mitología no mata pecadores, ni detiene a princesas ingenuas».
Vesper se dirigió a la sección de "Metafísica Aplicada" , buscando más libros para activar el programa Energía Sagrada.
Tras media hora de búsqueda, sus ojos dorados se iluminaron al encontrar lo que buscaba: "Manifestación de la Esencia: El Flujo de la Luz de Primera Generación".
Era un manual técnico sobre cómo canalizar la energía sagrada que corría por sus venas de exorcista.
Junto a este, tomó una colección de archivos escritos sobre Esgrima Angelical de Transición, Combate cuerpo a cuerpo Primordial, Manejo de la Lanza Celestial y, por pura curiosidad táctica, una Biblia. Quería ver qué partes del "Manual de Usuario" de la humanidad habían sido distorsionadas por los hombres en la Tierra.
Regresó a su habitación, el santuario minimalista donde podía ser ella misma sin la máscara. Se sentó en el suelo, cruzando las piernas en posición de loto, y colocó los libros frente a ella.
«Paso uno: Conciencia del Núcleo», leyó en el manual de energía.
Vesper cerró los ojos y, por primera vez, dejó de intentar "pensar" como un humano y empezó a "sentir" como un ángel.
Dentro de su pecho, donde debería estar un corazón mortal, sintió un motor de luz blanca. Era una fuente de poder vasta, pero contenida por una red de comandos jerárquicos.
«No es magia, es autoridad», comprendió. Al ser una creación directa de Sera, su acceso a la energía era de nivel administrativo.
Extendió la mano derecha.
Concentró su voluntad no en "crear" una lanza, sino en "proyectar" el calor de su núcleo. El aire comenzó a chisporrotear. Pequeños arcos de electricidad dorada bailaron entre sus dedos, idénticos a los rayos que Adán disparaba con su guitarra.
El esfuerzo le provocó una punzada de dolor en las sienes, pero no se detuvo.
—Luz... —susurró con su voz inexpresiva.
Una pequeña esfera de energía pura se materializó en su palma, iluminando la habitación con una intensidad cegadora. No era una herramienta; era poder puro.
Vesper abrió los ojos, observando el fulgor dorado reflejado en sus pupilas inexpresivas. Ya tenía la teoría de la historia, los manuales de combate y la llave para desbloquear su potencial destructivo.
«Siete años», se recordó a sí misma, apagando la esfera de luz con un pensamiento. «Siete años para dejar de ser una simple exorcista y convertirme en la entidad que Charlie Morningstar no podrá evangelizar con una canción. El conocimiento es el primer paso. El poder es el segundo. El tercero... será la ejecución».
Con una disciplina que rozaba lo obsesivo, Vesper abrió el libro sobre la Lanza. Mañana, en el entrenamiento de Adán, sus "hermanas" verían a una soldado más.
Pero en la soledad de su habitación, Vesper estaba construyendo a una diosa de la guerra.
