...
Al día siguiente me desperté en mi cama mirando hacia el techo.
"¿Fue un sueño?" Al segundo siguiente me doy cuenta de que no lo fue porque sentí un dolor persistente en mis brazos y piernas.
"Ay-"
Entonces alguien abre la puerta.
"Vamos, hijo, tienes que ir al colegio".
"Pero me duele todo el cuerpo".
"*Suspiro*, esto es... algo por lo cual tendrás que acostumbrarte".
Dice con un poco de pesar, al parecer recordando algo del pasado.
...
Después de una dura mañana, fui al colegio; casi llegué tarde.
Él en toda la clase estaba más concentrado en el dolor que en la clase.
...
Después del colegio fui a mi casa y luego al parque, donde encontré a mi amiga.
"Estoy aquí". Aunque me recupero bastante de la mañana, todavía siento algunas ligeras molestias en el brazo.
"Oh, viniste temprano". Mis padres me dejaron más libertad y pude convencerlos de salir.
"Sí, ¿tienes algo el día de hoy?" La niña esta vez no fue sorprendida.
"Sí". Entonces ella empezó a hablar de un tema interesante.
Después de un tiempo, a lo lejos vi un carro negro e instantáneamente vi un carro.
"Bueno, me tengo que ir".
Okey...
Me responde con una sonrisa.
El entrenamiento de ayer no dobló mi voluntad; sigo con cierta emoción porque la escena de la tía rompiendo el tronco con tanta facilidad sigue apareciendo en mi mente.
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"El día de ayer solo quería probar tus límites".
Me quedo sin palabras al saber que lo de ayer no era entrenamiento.
"Hoy empezaremos con el estudio y luego tendremos un pequeño tiempo para hacer ejercicios básicos". Ella saca un libro.
Entonces empiezo a mirar con cierto entumecimiento por mi futuro incierto.
¿Por qué tengo que estudiar cosas que no entiendo?, ¿no sería fácil simplemente utilizar mi magia para destruir?
Y así comenzó el entrenamiento del pequeño Alex: ir al colegio, tiempo libre (para jugar) y a entrenar para luego dormir y nuevamente ir al colegio al día siguiente.
...
El tiempo pasaba rápido mientras esto ocurría.
...
Han pasado más de 3 años y mi próximo cumpleaños solo está a unos meses.
A medida que han pasado los años, ciertos fragmentos de recuerdos han inundado mi mente; de hecho, tienen tanta profundidad que lentamente están reemplazando la nueva identidad que se ha ido formando por la permanencia en este mundo.
Después de unos largos años, aún no puedo romper el maldito tronco.
"...
*Patada*
No importa cuánto o cómo patee, solo soy capaz de moverlo más, no hacerle caso a nada.
Tía, estoy empezando a creer que nunca lo voy a lograr; sería más fácil si usara magia.
Por enésima vez, no puedes usar magia; esto es algo que debes estimular de tu cuerpo. Con esperanza y perseverancia lo lograrás.
"Siempre dices eso". Pongo una cara aburrida.
"¿No soy yo una prueba viviente?", dice señalándose a sí misma.
"Sí, pero-"
Sin excusas, sigue dando esas patadas.
"_"
*Patada*
...
Cuando terminamos el entrenamiento, siento adoloridas mis pantorrillas; en todo este tiempo ya me he acostumbrado al dolor, por lo cual es fácil de ignorar.
Ahora entreno más horas al día en comparación con antes; ya me acostumbré, por lo cual no me siento muy cansado al día siguiente.
...
*Bostezar* MNHHH *Estirándose*
Me siento con energías para dar un estirón a mi cuerpo.
...
A diferencia de antes, ahora voy corriendo al colegio porque tengo mejor físico y es más fácil despertarse temprano.
"Adiós, papá".
...
Llego al colegio y miro de manera aburrida a toda la clase; estos temas de teoría y demás ya me los sé.
Esto ya me lo enseñó la tía.
Sarah es como una profesora personal que me está enseñando tantas cosas en tan poco tiempo.
Por lo cual no prestó mucha atención a las clases porque ya me tomó el tema.
Y esto obviamente no agrada al profesor porque yo saco muy buenas notas mientras no presto atención a la clase.
Me llamó varias veces hacia adelante para explicar el tema de la clase (el profesor muy enojado). Aunque al principio me sentí nervioso y no sabía qué hacer, todavía expliqué, así como me lo había dicho la tía, y sorpresa, el profesor exclamó sorprendido (ese día vencí la mayoría de mis miedos cuando paso adelante de mucha gente).
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Después del colegio fui a mi casa a pie nuevamente.
...
Terminando de comer, salí de la casa para ir donde mi amigo porque la niña con la cual jugaba se tuvo que mudar por razones personales; para mi suerte, conseguí una nueva amiga en poco tiempo.
Toc toc toc
Toco la puerta y entonces un señor amable sale.
"Oh, pequeño Alex, veo que hoy también has venido; Ima está en su cuarto".
"Sí, señora", habló con una sonrisa.
Entonces rápidamente subo las escaleras hacia un cuarto en específico.
*Abrir puerta*
Veo a una niña de cabello color castaño claro jugando en una consola de última generación.
Ella parece notar mi presencia y voltea la cabeza.
"Llegas tarde".
No, llego temprano; otra cosa es que estás tan libre que solo juegas desde muy temprano.
"Jaja". Ella solo ríe ante mi comentario sin tomarlo en cuenta.
Entonces ella mira de nuevo hacia la pantalla mientras que yo me acerco.
"El mío será el rojo esta vez".
"Hey, eso es trampa, dijimos que yo sería el rojo esta vez".
"Muy tarde, debiste venir más temprano porque ya lo elegí", dice con una gran sonrisa.
"Ya es la tercera vez que me haces esto".
"Buena suerte la próxima".
Entonces siento una vena palpitar por mi frente.
Entonces no queda de otra.
Que sepas que tú me obligaste a esto.
"Mn?"
Entonces extiendo rápidamente mi mano hacia su mando (es inalámbrico) y se lo arrebato.
Oye, ¿qué haces?
"Tú lo pediste".
"Devuélvemelo", ella me dice mientras extiende su mano hacia el mando.
Pero mis manos son más ágiles.
"No"
Entonces ella se levanta y rápidamente trata de quitármelo.
Pero con movimientos ágiles fácilmente la esquivó.
"No puedes quitármelo porque estás gorda y eres lenta", digo sarcásticamente.
"Tú, devuélveme eso". Ella sigue tratando de quitármelo; no importa cómo lo intente, es imposible.
Jejeje, ¿qué pasa?, ¿te ganó la gordura? Digo en tono burlón.
—¡Tú! —¿Eh?, ¿qué es eso? —exclama sorprendida mientras mira hacia la ventana.
"¿Qué cosa?" Miró a la ventana.
¡Ahora! Ella se abalanza.
Entonces Ima embiste a Alex y le sujeta la mano.
"Tramposa", digo sabiendo que he caído en una trampa.
Aunque ella ya ha sujetado el mando, todavía no puede sacarlo de mi mano.
Entonces, con la mano libre agarró su muñeca y lo separé lentamente de la mano, haciéndole sentir impotente.
Jejeje, ¿y qué si puedes agarrarlo? Todavía te falta camino para superarme en fuerza.
"¡Tú!" Ella dice impotente.
Entonces sucede algo extraño.
Quiero dar un paso hacia adelante para empujar mi peso hacia adelante; cuando lo hago, piso algo que me hace extrañamente perder el equilibrio de todo mi cuerpo e instintivamente quiero sujetarme de algo. No hay nada más alrededor, por lo cual solo me puedo sujetar de ella.
Pero cuando lo hago, ella extrañamente se cae también y los dos caemos juntos.
*caída*
Ella se cae al piso mientras yo me caigo encima de ella.
*choque*
"¡Ayy!"
Exclama ella con una expresión de dolor.
Entonces la siguiente escena aparece.
Ima está tendida en el piso conmigo encima de ella.
De alguna manera terminé sentándome en la parte inferior de su abdomen.
Entonces miro hacia atrás para ver qué me hizo caer y entonces, después de buscar un poco, veo al culpable.
Es un carrito que estaba en el piso.
"Oye, ¿por qué no ordenas tu cuarto?" Hablo con cierta molestia; comparado con su ordenado cuarto, es difícil aceptar este tipo de ambiente.
Me levanté del suelo refunfuñando, todavía sintiendo el corazón latir rápido por el susto de la caída. A mis nueve años, mi cuerpo reacciona antes de que yo pueda analizar nada. El dolor de las pantorrillas por el entrenamiento de la tía Sarah se mezcló con el golpe en la rodilla, y me sentí de un humor de perros.
—¡Deberías tener cuidado! —le espeté a Ima, señalando el carrito con cara de pocos amigos—. Casi me rompo el cuello por tu culpa. ¿Es que nunca recoges nada?
Ima se sentó en el suelo, sobándose el codo y mirándome con fuego en los ojos. No se veía nada arrepentida.
—¡Tú fuiste el que me embistió como un toro! —replicó ella, estirando la mano para agarrar su mando inalámbrico, que había salido volando cerca de la cama—. Y mi cuarto está como a mí me gusta. Si no te gusta, vete a tu casa, debe brillar de lo limpia que está.
Me senté en la alfombra, un poco más calmado, y le arrebaté el mando rojo antes de que ella pudiera protestar.
—Me lo quedo por los daños y perjuicios de la caída —dije con una sonrisita de suficiencia, usando una de esas palabras raras que a veces me salían de la nada y que ni yo mismo sabía muy bien de dónde venían.
—¡Esa palabra ni siquiera existe! —Ima me dio un empujón en el hombro, pero se sentó a mi lado—. Ya, pon el juego. Si me ganas, te dejo que elijas el color mañana también.
Mientras la pantalla cargaba, me quedé mirando mi pulsera un momento. A veces, cuando estaba así de cerca de alguien, sentía como una pequeña vibración, un calorcito extraño que venía de la joya, pero se me olvidó en cuanto empezó la música del juego.
—Prepárate para perder, "gordita" —le dije, concentrándome totalmente en los botones.
—¡Que no estoy gorda! —gritó ella, y la tarde se nos fue entre gritos, risas y la competitividad pura de dos niños que no tienen idea de que sus padres ya han firmado su futuro en un papel.
Salí de la casa de Ima y comencé a caminar por las calles.
A la mañana siguiente, el sol apenas empezaba a teñir el cielo de naranja cuando Sarah dejó un pesado tomo sobre la mesa de madera. Yo ya estaba allí, terminando mi desayuno y con la pulsera bien ajustada.
—La Federación no es solo un conjunto de leyes —comenzó ella, abriendo el libro en un mapa detallado del continente—. Es una estructura que nació de la cenizas del Imperio del Sol. Los clanes como el nuestro, al ser fundadores, pudimos disfrutar de varios derechos que nos permitieron expandirnos y prosperar.
Lugo comenso a aexplciar un poco del parlamento.
—El Parlamento no es una entidad ajena, Alex —corrigió Sarah, pasando la mano sobre el mapa de la Federación—. Es un tablero donde nosotros, como una de las familias fundadoras, tenemos nuestros propios asientos y piezas.
Señaló el escudo de armas de los Asmodavi en uno de los sectores del organigrama federal.
—Nuestra influencia en la capital y el control sobre nuestras vastas tierras en Lukia son lo que mantiene el equilibrio.
Me quedé mirando el mapa, procesando que mi familia no solo era poderosa en fuerza, sino que era uno de los pilares que sostenía la estructura misma de la Federación.
—Por eso el Bisabuelo es tan importante —continué yo, siguiendo la lógica—. Mientras él esté ahí, nadie en el Parlamento se atreverá a cuestionar nuestros derechos sobre estas tierras.
Sarah asintió algo soprendida de lo rapido que capta Alex.
—Exacto. Su mera existencia es nuestro mayor capital político...
—... Pero no siempre estará ahí para protegernos con su sombra —continuó Sarah, cerrando el libro con suavidad—. Por eso, aunque entendamos el Parlamento y las leyes, un Asmodavi nunca deja su seguridad solo en manos de un papel o un asiento político. La verdadera soberanía de nuestras tierras se sostiene porque somos capaces de defenderlas nosotros mismos.
Se levantó y me revolvió el pelo con cariño.
—Tus padres y yo cuidamos el presente, Alex. Pero tú y el resto de jovenes dse la familia son los pilares que sontendran la familia. Por eso insisto tanto en que estimules tu cuerpo. La magia es poderosa, pero un cuerpo que sabe moverse y resistir antes de usarla es lo que marca la diferencia entre un noble común y un Asmodavi de sangre pura.
