Usando el paso de Dios Aries se movía a toda velocidad por su laboratorio en el isla muelle.
No podía quedarse quieto ya que casi de inmediato una enorme explosión ocurría en el lugar donde estaba.
El causante de esto era el experimento de Aries con la fruta del diablo.
Al aplicar energía espiritual en la fruta resultó en una Zanpakuto con la apariencia de Kurourushi sin dueño que está irascible, confundida y que lo quería matar a toda costa.
Aries: (el experimento salió mejor de lo que esperaba).
Mientras pensaba eso el Zanpakuto insecto estaba delante de él con su puño levantado listo para impactar su rostro.
Pero Aries usando el paso de Dios se movió detrás de él y apareció su espada de energía espiritual en su mano que usó para darle un corte en el hombro muy profundo de manera diagonal que explotó en un chorro de sangre.
La Zanpakuto cayó al suelo gritando de dolor mientras veía aterrado a Aries que por la posición su rostro era cubierto de unas sombras muy profundas que no dejaban ver nada, intentó de inmediato arrastrarse lejos de él.
Pero Aries se pondría una mano en el mentón analizando al insecto gigante antes de ver hacía el infinito negro que era el cielo de esa dimensión.
Aries: (El resultado fue lo esperado, su poder está bastante débil actualmente, seguro es porqué acaba de nacer).
Mientras él pensaba eso, la cucaracha se estaba desangrando en el suelo, escupiendo algo de sangre por la comisura de su boca y soltando unos ligeros quejidos.
Aries notando eso sacaría de su bolsillo una cruz Quincy y con su otra mano apuntó a la Zanpakuto.
Aries: selló.
Con esa única palabra el Zanpakuto empezó a gritar de dolor mientras era forzado a transformarse en una katana de aspecto simple.
Aries vería eso inexpresivo, el silencio absoluto de esa dimensión tomó control nuevamente. Dando un suspiro se acercó a la katana y la tomó con desgano.
Aries: luego te consigo un buen usuario —murmuró antes de ver la cruz en su mano.
La espada brilló con intensidad en sus manos y Aries solo suspiro.
Tal y como lo había sospechado en un principio con la Zanpakuto de Kuma, no lo eran en sí. Las Zanpakuto son creadas en Bleach por Nimaiya fusionando cientos de almas en un solo punto formando a las espadas cortadoras de almas.
Las Zanpakuto de los Arrancar son la verdadera forma de los hollow guardadas, ¿Que son los hollow? Cientos de almas compactas para la evolución a sus siguientes etapas.
Y luego estaba el caso de la de Ichigo que era más parecida a la Zanpakuto de un arrancar que a la de un Shinigami, pero ese tema era complicado y muy difícil de explicar por como fue creado White.
¿A qué se refería Aries con que las Zanpakuto que salían de las frutas del diablo eran diferentes a las que aparecen en Bleach?. A lo que se refiere era que las frutas del diablo nacían, en teoría, de los deseos humanos, no de almas, cuando él creaba la Zanpakuto lo que hacía era darle conciencia y forma física a los deseos humanos con energía espiritual, siendo completamente aparté del usuario, lo que causa que sean completamente independientes a diferencias de las Zanpakuto de los personajes de Bleach o las frutas del diablo, lo que hacía que sea completamente único.
Aries: si el usuario no es de el agrado de la Zanpakuto, esta se puede rehusar a servir a su amo, el caso con Kuma es diferente ya que él tenía su fruta desde hace años y él es buena persona, por eso su poder puede ser usado sin problemas.
Aries apretó el mango de la espada haciendo que marcas azules aparezcan recorriendo todo el filo del arma y chillidos de dolor empezaron a escucharse en todo el laboratorio ante la inexpresiva cara del Quincy.
Aries: estás Zanpakuto son creadas aparte de mi energía espiritual, lo que me da el acceso forzado de su uso —noto con una ligera sonrisa —. Chi gokiburi.
Ante esas palabras la Zanpakuto cambio de una katana a un cuchillo de carnicero que parecía estar hecho de carne gruesa, parecía tener huecos en el filo.
La mirada de Aries se transformó en una de sorpresa antes de pasar en una de burla mientras tenía una gota de sudor.
Aries: primero Kurourushi, luego su espada —comentó con gracias mientras se ponía la mano en su cara —. ¿Mi querido señor Yu ja bash es muy gracioso no lo creen?
Diría viendo el cielo mientras transformaba de nuevo la Zanpakuto en su forma de katana normal.
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La bajada fue rápida y veloz, como la última vez.
Mientras que Aries se había movido a su laboratorio durante días enteros para estudiar la fruta del diablo, los demás se habían puesto en viaja hacía el red line para pasar por la montaña reversa hacia el west blue, esta vez por suerte no subió un barco al mismo tiempo por el otro lado.
El viaje siempre fue tranquilo, sin incidencias, el único problema era que alguien se estaba comiendo las cosas durante la noche, pero tampoco era mucho problema.
Una flecha voló a toda velocidad por el mar antes de explotar alcanzando el tamaño de una persona generando algunas olas.
Kyo y Omar estaban en el costado, la peli verde tenía su arco azul en su mano y su mirada era de molestia.
Kyo: esa explosión fue muy pequeña —se quejó molesta.
Omar: ¡No es cierto, es una muy buena, incluso de élite diría! —diría con una enorme sonrisa felicitándola.
Una vena se marcó en la frente de la peliverde al escuchar eso mientras deshacía su arco.
Kyo: ¡Si vas a mentir intenta que sea coherente! —le gritó molesta.
Seguido de eso le dio un golpe en la cabeza al cocinero que se quejó de dolor.
Lo que ella comparaba eran las explosiones de los de la mayoría del barco en comparación con las suyas, que eran casi tres veces más pequeñas, lo que sentía como un insulto por la mentira de Omar que la trataba como una niña.
Pero lo que más la molestaba era su comparación con Ginny, ambas habían entrado a la vez al barco y la pelirroja ya podía hacer explosiones gigantescas sin problemas. Con Kuma no se comparaba ya que el hombre amable ni siquiera podía disparar flechas.
Omar: ¡Pero lo digo en serio! —dijo con dolor sonando su cabeza —. En comparación con los soldados normales tus explosiones son bastantes fuertes.
Kyo: ¿Soldados normales? —pregunto sorprendida.
Omar: ¡Ah, claro, no les contamos de nuestra base! —recordó en ese momento —. En nuestra base en isla muelle hay muchos Quincy que en comparación con nosotros son más débiles.
Kyo: ya veo —murmuró algo sorprendida, antes de cambiar a una mirada determinada —. ¡Incluso si soy superior a ellos debo de seguir entrenando para superar a todos ustedes!
Omar: ¡Ese es el espíritu! —ánimo con una enorme sonrisa.
En la sala médica.
Kusta estaba sudando mientras mantenía su concentración en la meticulosa limpieza.
Desde que le dieron su "libertad" y lo transformaron en un Quincy, su trabajo principal fue la constante limpieza del barco y el entrenamiento de sus habilidades, luego de eso lo trataban como uno más, por lo que realmente no tenía muchas quejas.
Kusta: y listo —diría dejando con extremo cuidado unas jeringas en su lugar —. ¡Con eso es todo por fin!.
Noe: bien hecho.
Kusta: ¡Ah!.
El pirata sin una mano gritó asustado cuando su jefe apareció detrás de él de la nada casi causando que tirara las jeringas de su lugar, pero rápidamente pudo sostenerlas y suspiro aliviado.
Noé: je, lamento asustarte —decía con gracias —. Si ya terminaste ¿Vamos a comer?.
Kusta: ug, claro —diría sin energías.
En una habitación.
Joseph estaba dibujando con una concentración absoluta en un caballete, pincel en su mano y pinturas en una mesa a su lado.
Joseph: ¡No es perfecto, su majestad es un ser divino y su pintura debe de ser igual! —gruño viendo su pintura y apretando su pincel con fuerza.
Tock tock.
Pero salió de sus pensamientos rápidamente cuando el sonido de golpes sonó en su puerta.
Joseph: ¿Quién es? —preguntó con una ceja levantada.
Edgar: soy yo, la comida ya está —diría desde el otro lado.
Joseph: bien, ya voy —dijo dejando su pincel.
En otra habitación.
Kuma estaba en silencio en pose meditativa sentado en medio de su habitación.
Dentro de su mente, estaba en la isla Sorbet nuevamente, el primer hogar que tuvo luego de escapar de esos esclavistas, el primer lugar donde pudo disfrutar de su vida sin miedo a ser atacado y el lugar donde vivió con Ginny durante años.
En ese lugar estaba combatiendo de frente contra Nikyu.
El enorme gato blanco ahora era una mujer de unos veintiocho años de cabello blanco que usaba un kimono blanco largo que cubria sus manos y pies, unas orejas de gato asomaban en su cabeza, sus ojos grandes y negros le daban una apariencia aun más gatuna, una bella mujer que medía seis metros y medio, casi tan grande como el propio kuma.
Kuma tenía su Zanpakuto en su Shikai, los guantes con garras de acero atacaban sin parar intentando alcanzar a la mujer que se movía con agilidad dando saltos o desviaba las garras con sus palmas hacia los lados.
Kuma levantó su mano en alto listo para atacar, pero ella se movió pasando por su costado con una ligera sonrisa antes de deslizarse hasta unos metros de él que se dió la vuelta viéndola cansado.
Nikyu: estás haciéndolo mal —diría cubriendo su boca con su kimono —. Mis habilidades incluso pudiendo usarse para ataque directo no están hechas para ello.
Kuma no diría nada respirando pesado por su esfuerzo en intentar alcanzar a la rápida mujer gato.
Nikyu: tu estilo de combate es directo y con puños, cuando debería de ser para desvíar y golpear —explicó mientras se daba la vuelta —. Hoy terminamos, pero piensa en lo que te dije.
Kuma parpadeó y apareció nuevamente en su habitación, el sudor en su frente era marcado, pero él no prestaba atención en eso viendo sus guantes.
Nock nock
En la cocina.
Todos estaban en la cocina comiendo.
Rougue desde hace tiempo empezó con sus antojos extraños, aunque nadie le decía nada sobre ellos, más que nada ya que la mujer se enoja muy fácil y golpea muy fuerte.
Ginny estaba en una montaña de comida que era más grande que ella, lo que hacía que todos se preguntaran en donde entraba todo eso. Kuma a su lado comía tranquilo y con una sonrisa viendo a la mujer comer tan feliz.
Rotato: deben saber que llegaremos para mañana a la isla de Ohara —informó comiendo su comida con una sonrisa.
Rukio: um, me preguntó para que su majestad quería venir aquí —se preguntó con una ceja levantada.
Omar: quién sabe, él es muy reservado con sus cosas —diría restándole importancia.
La comida continúa con un buen ambiente de felicidad y tranquilidad.
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Su postura encorvada, un fuerte mal olor, ropa desordenada y unas ojeras muy profundas, Aries sin duda había descuidado su apariencia de nuevo por sus experimentos.
Ahora estaba en el comedor del barco en isla muelle donde el cocinero de aquí le estaba haciendo algo de comer.
Aries vería al cocinero con cansancio y ahora que recuerda no pregunto que estaban haciendo ellos en todo el tiempo en el que se fue.
Aries: ¿Osbor? —llamó con dudas.
Osbor: ¿Qué sucede, su majestad? —pregunto respetuosamente sin dejar de ver la comida.
Puede que Aries se vea como un vagabundo, pero eso no quita el respeto que todos le tienen por múltiples razones.
Aries: ¿Que han hecho mientras no estaba? —pregunto cansado.
Osbor: ¡Oh! —diría algo sorprendido al no esperar esa pregunta —. Bueno, hemos seguido con los entrenamientos sin parar para ser mejores, eso se lo aseguro.
Aries: eso es bueno, necesito todo el poder que sea necesario —comentó con una ligera sonrisa.
Osbor: Luego nos pusimos a trabajar para poder pagar todo lo que necesitemos, las personas de esta ciudad son muy amables, incluso algunos de los nuestros ya están planeando casarse con sus parejas.
Aries solo asintió con una sonrisa, había muchos que durante los primeros meses que estuvieron en esa isla hablaban con chicas de ese pueblo, era normal que luego de casi un año tengan esa idea y eso era bueno ya que eso daría a Quincy de segunda generación mucho más tolerables con otras razas que los actuales.
Osbor: También estamos ahorrando para construir una base como la de la marina en este lugar para reclutar más personas que se unan a nosotros —pero mientras decía eso de dió cuenta de que nunca le contaron esa ida su jefe —. ¿No hay ningún problema qué hagamos eso, verdad?
Aries se sorprendió ante esa idea, pero sonrió, eso sonaba como una muy buena idea que le serviría a futuro.
Aries: ¡Por supuesto que no, más bien ayudará de mucho! —diría con emoción.
Osbor suspiró aliviado mientras servía la comida en un plato y lo dejaba frente a Aries que comenzó a comer de inmediato, percatandose que era bueno, pero no tanto como la cocina de Omar.
Osbor: hablado de nuevos reclutas, hay algunos que quieren unirse y han demostrado su fuerza —dijo con una enorme sonrisa.
Isla muelle, campos de entrenamiento.
10 personas, el menor de 17 y el mayor de unos 20 años, todos en fila.
Aries parado frente a ellos con sus ropas limpias y peinado, múltiples soldados en fila detrás de él con la mirada dura como la roca.
Aries: ¿así que ustedes son los nuevos reclutas? —diría analizando a cada uno aburrido.
3 chicas que parecían gemelas de unos 18 o 19 años que parecían muy firmes y lo que las diferenciaba en cada una era un pequeño cambio en su peinado, luego los chicos que parecían más nerviosos pero aún firmes, menos el menor de todos que parecía sudar a mares y temblaba con su cabello negro atado en una trenza.
Aries: me presentó como Aries Quincy, líder de todos los Quincy, deben de saber que al unirse a nosotros no solo están dando sus manos al trabajo, si no también su corazón, vivan por su gente y ellos lo harán por ustedes, nunca seran olvidados pues su vida está en el corazón de su raza —diría un discurso inspirador con una enorme sonrisa.
A ellos le brillaron los ojos de emoción al escuchar las palabras de Aries poniendo una enorme sonrisa y esperanza en ellos.
Aries: tomen su cruz y espero grandes cosas de ustedes mis hijos —diría sacando el objeto de su bolsillo.
Los chicos empezaron a pasar uno a uno para tomar su estrella sorprendiendose cuando las líneas azules aparecieron en su cuerpo.
Aries: de ahora en adelante ustedes entrenarán y se harán más fuertes para proteger lo que aman y quieren —diría mientras se daba la vuelta.
Todos: ¡Sí señor! —fue la respuesta conjunta de todos.
Aries se empezó a alejar mientras un soldado lo seguía a un lado, los demás se quedaron para instruir a los menores.
Aries: quiero que una vez al mes medes información de su desempeño, si son buenos o malos y sí tienen potencial —le diría al soldado a su lado.
Soldado: ¡Sí señor!.
En ese momento la estrella Quincy de Aires comenzó a brillar llamando su atención.
Aries: ¿Qué sucede? —pregunto acercando la estrella a su oreja.
Rotato: mañana a primera hora llegaremos a Ohara, su majestad —diria a través de la estrella con un toque de diversión.
Aries: entendido, estaré allí en unas horas para dormír.
Rotato: no hay problema.
Con eso la conversación se cortó y Aries guardó la estrella en su bolsillo y siguió su camino sin problemas, pero no noto como uno de los nuevos reclutas lo había seguido en silencio entre los árboles, el menor de todos con la trenza para ser específico, pero rápidamente regresó con los demás.
Trenza: ¡Volví, lamento eso! —diría avergonzado.
Una de las tres gemelas lo vería con una sonrisa burlona.
Gemela 1: ¿Qué sucedió, su majestad lo asustó tanto que casi se orinó? —preguntó burlona.
Trenza: ¡No es eso! —diría muy avergonzado.
Soldado: ¡Ya paren y empiezan los ejercicios! —rugió a los dos.
Rápidamente todos comenzaron con el entrenamiento ante la vista de sus superiores.
Para sorpresa de la mayoría el chico de la trenza parecía ser el que mejor podía con los ejercicios seguido de las tres gemelas que parecían ser muy competitivas.
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¿Que importancia tendra esta Zanpakuto en la historia? ¿Quienes seran estos nuevos reclutas? ¿La estrella blanca descubrirá el polizón abordo de su barco? ¿Kuma desarrollara aun más su Zanpakuto? ¿Que pasara en Ohara? Descúbrelo en el siguiente capítulo mi friend
¡Nos vemos la próxima vez mis amigos!
