En una habitación oscura y completamente silenciosa, una chica permanecía atada con firmeza a una silla. Gruesas cuerdas rodeaban sus brazos y piernas, inmovilizándola por completo, mientras otra cuerda había sido introducida en su boca, impidiéndole emitir el más mínimo sonido.
Su cabeza caía ligeramente hacia adelante, y su respiración era débil e irregular.
Poco a poco, sus párpados comenzaron a temblar.
Una luz tenue se filtró en su visión cuando forzó sus ojos a abrirse, y el mundo a su alrededor apareció borroso y distante al principio. El leve resplandor en la habitación fue tomando forma, revelando los contornos de las paredes, el frío suelo bajo ella y el vacío que la rodeaba.
Entonces—
Una figura.
Sentado con calma frente a ella, detrás de un escritorio, había un joven al que reconoció de inmediato.
Shadow.
