Cherreads

Chapter 62 - Boggart

Pasaron algunos días.

Con algunas pruebas más de forma oficial para las clases y otras más en privado, Extimum ya le había cogido completamente el tiro al uso del Giratiempo.

Según el acuerdo, la primera semana le correspondió a él encargarse de cuidarlo, por lo que no tuvo problemas para estudiarlo y probarlo lejos de los ojos de Hermione. Aún no se había fijado en su estructura interna, pero ya comprendía básicamente su funcionamiento al derecho y al revés.

Debía admitir que era un artefacto bastante delicado. O, mejor dicho, milimétrico. Quizás el hecho de que tuviera la forma de un reloj tenía algo que ver con ello. Además, también había descubierto sus limitaciones.

No sabía si se trataba de una limitación propia del artefacto, una impuesta por su creador o incluso por el Ministerio, aunque se inclinaba a creer que se trataba más bien de esto último, porque el mecanismo en sí no debería estar limitado.

El punto era que, fuese cual fuese la razón, no podía darle más de veinticuatro vueltas al reloj.

Una vez que llegaba a la número veinticuatro, este se negaba a moverse más en esa dirección, permitiéndole únicamente retroceder, lo que naturalmente reducía el tiempo.

Aún estaba investigando sobre esto, ya que los libros sobre el tema estaban bastante escondidos o restringidos. Solo había encontrado un pasaje que decía que viajar más de cinco horas era potencialmente peligroso.

Así como la mención de un libro escrito por el inefable Saul Croaker que detallaba más extensamente sobre ello, aunque aún no lo había encontrado.

Por otro lado, el principio para controlar el reloj era bastante simple: solo había que mantenerlo sujeto. Mientras no lo soltara, podía ajustarlo con calma hacia adelante y hacia atrás. Pero una vez que lo soltaba, ya no había forma de detenerlo hasta que terminara.

También había probado la capacidad de llevar objetos consigo, la cual resultaba bastante sencilla. Mientras pudiera cargar el objeto en sus manos o, para el caso, este cupiera dentro del alcance de la cadena del collar, no había ningún problema.

Incluso ese requisito era bastante flexible, considerando las habilidades de los magos. Su bolsa expandible era prueba de ello.

Se sintió tentado de probar algo como hacer sus tareas y luego volver al pasado para entregárselas a su yo de ese momento, evitando así que tuviera que perder tiempo haciéndolas.

Por supuesto, no lo intentó. Eso crearía una de las paradojas más comunes.

Lo que hacia las cosas confusas o de plano completamente inútiles.

Dicho eso, sí hizo un experimento algo más atrevido. Viajó al pasado unos minutos y... se tocó su propio hombro.

Y… digamos que fue una experiencia bastante perturbadora, de formas que ni siquiera podía describir. Por eso se alegró de no haberse encontrado cara a cara consigo mismo.

Por lo menos, ahora sabía que no ocurriría algo como una destrucción mutua y que, llegado el caso, no era imposible salvarse a sí mismo bajo ciertas circunstancias.

De todas formas, si se basaba en la historia, cuando Hermione y Harry viajaron en el tiempo para salvar a Buckbeak, teóricamente, al haberlo salvado, el viaje en el tiempo nunca debería haber ocurrido.

Aun así, lo cierto era que sus acciones habían alterado la misma línea temporal. Y, según había confirmado por sí mismo, era posible existir varias veces al mismo tiempo al viajar a diferentes momentos.

Todo ello sin causar una divergencia en la línea temporal que creara un universo paralelo, borrara el propio y generara uno nuevo o incluso… simplemente cancelara la acción que había provocado el viaje en primer lugar.

Las copias o versiones temporales no dejaban de ser solo eso: temporales. Eran finitas y desaparecerían una vez que el tiempo que habían viajado hacia atrás llegara a cumplirse.

Un hecho bastante interesante, aunque lo había dejado algo agotado después de confirmarlo. Después de todo, incluso si tenía más tiempo disponible, también estaba consumiendo más de su propio tiempo dentro de un período temporal más corto.

Lo que planteaba entonces el problema: vivir más tiempo en menos tiempo, ¿estaba acortando de forma subrepticia su propia vida?

Poniéndolo en materia, si un ser estuviera destinado a vivir veinte años, pero todos los días viviera cuarenta y ocho horas en lugar de veinticuatro, desde una perspectiva externa habría vivido apenas diez años al momento de su muerte. Pero, en realidad, habría experimentado los veinte.

¿O el propio poder del tiempo lo protegería del tiempo relativo, apegándose únicamente al tiempo global?

Algo así como tiempo físico y tiempo virtual.

Era una cuestión peligrosa, y por alguna razón no había encontrado ningún registro al respecto. Tampoco estaba interesado en averiguarlo por sí mismo, por lo que era mejor no abusar del Giratiempo por ahora. Aun así, había otra forma de poner en práctica aquellos experimentos sin exponerse.

Por lo pronto, una vez satisfecha su curiosidad preliminar, dejó de jugar de forma imprudente con el Giratiempo.

En una nota aparte, algunos hechos a su alrededor no habían cambiado.

Draco fue herido por Buckbeak, hizo un escándalo y se saltó algunos días de clase. Quizás el único detalle diferente fue que, cuando la mirada llena de desdén de Extimum cayó sobre él, le dio la suficiente vergüenza como para abandonar su acto quejumbroso al día siguiente, acabando con el episodio mucho más rápido.

Pero bueno, tenía sentido. Incluso si Draco había empezado a distanciarse un poco de su yo canónico, seguía siendo el mismo, y su rivalidad con Harry aseguraba cierta linealidad en la mayoría de los acontecimientos.

Aunque eso todavía no aseguraba el destino de Buckbeak.

En retrospectiva, podría haberlo evitado, pero el Giratiempo había ocupado casi toda su atención y lo había olvidado. Tampoco es que tuviera que ir por ahí evitando que todas las cosas malas ocurrieran. Salvo que fuese muy importante.

Además, las implicaciones de viajar en el tiempo para salvar a Buckbeak tenían más de una repercusión, así que ¿por qué molestarse?

Había mejores cosas que hacer y, técnicamente, ni siquiera había conocido formalmente a Buckbeak. Debido al incidente, el hipogrifo se encontraba encadenado detrás de la cabaña de Hagrid y, en su clase de Cuidado de Criaturas Mágicas, les enseñaron acerca de los gusarajos, una criatura que dejaba mucho que desear en comparación con el elegante hipogrifo.

Los gusarajos eran simplemente gusanos grandes y herbívoros que, además de excretar un moco utilizado en pociones, también se empleaban en algunas recetas para preparar comida, como los buñuelos de gusarajo.

Con eso a un lado, finalmente había llegado un evento que había estado esperando y temiendo al mismo tiempo. Su única razón para no evitarlo era que su propia curiosidad superaba a su temor e inquietud.

Una inquietud que sus colas parecían sentir, al moverse suavemente para confortarlo con un suave roce.

Aunque nada de aquella inquietud se dejó ver en su rostro inexpresivo mientras miraba su libro desde su asiento.

Entre el bullicio del salón, finalmente unos pasos llegaron desde el exterior, acallando poco a poco a los estudiantes, mientras el profesor Remus Lupin entraba al aula y dejaba su maleta sobre el escritorio.

"Buenas tardes, ¿podríais, por favor, meter los libros en la mochila? La lección de hoy será práctica. Solo necesitaréis las varitas mágicas".

Sus palabras motivaron a algunos estudiantes, pero al mismo tiempo preocuparon a otros. En los dos años anteriores, las clases de Defensa Contra las Artes Oscuras habían sido teóricas, con una única excepción, la cual… había terminado muy mal.

"Bien, ahora, todos, por favor, seguidme".

Con el adelante, los estudiantes salieron del salón de clases siguiendo al profesor. En poco tiempo llegaron frente a la sala de profesores, que estaba inesperadamente vacía, excepto por la presencia de una persona.

El profesor Snape.

Lupin: "Entrad, por favor".

Snape: "Déjela abierta, Lupin. Prefiero no ser testigo de esto". Se puso de pie y pasó entre los alumnos, su túnica negra ondeando a su espalda. Ya en la puerta, giró sobre sus talones y dijo: "Posiblemente no le haya avisado nadie, Lupin, pero Neville Longbottom está aquí. Yo le aconsejaría no confiarle nada difícil. A menos que la señorita Granger le esté susurrando las instrucciones al oído".

Extimum alzó una ceja ante el comentario.

Había escuchado desde hacía tiempo que Snape tenía una peculiar predilección por atormentar y respondía con animadversión cuando otros interferían o lograban ganarse su atención de mala manera.

No obstante, por lo general no compartía clases de Pociones con Gryffindor, por lo que no había presenciado de primera mano tal desplante.

Una razón más para reforzar su decisión de no haber elegido Gryffindor, al menos en esta generación. Como mínimo, Snape solía ser mucho más tolerante con Ravenclaw y Hufflepuff, solo un poco.

Lupin: "Tenía la intención de que Neville me ayudara en la primera fase de la operación, y estoy seguro de que lo hará muy bien".

Snape soltó un débil bufido y salió del salón.

Lupin: "Ahora". Dijo, llamando la atención hacia el fondo del salón, donde no había más que un viejo armario en el que los profesores guardaban las togas y túnicas de repuesto.

Cuando el profesor Lupin se acercó, el armario tembló de repente, golpeando la pared.

"No hay por qué preocuparse. Hay un boggart ahí dentro".

Su comentario casual generó un pequeño coro de exclamaciones, con la gran mayoría de los estudiantes conocedores dando un paso atrás.

"Los boggarts gustan de los lugares oscuros y cerrados. Los roperos, los huecos debajo de las camas, el armario de debajo del fregadero... En una ocasión vi a uno que se había metido en un reloj de pared. Este vino aquí ayer por la tarde, y le pregunté al director si se le podía dejar donde estaba, para utilizarlo hoy en una clase práctica. Así que, la primera pregunta que debemos contestar es: ¿Qué es un boggart?"

Hermione levantó la mano casi de inmediato.

"Es un ser que cambia de forma. Puede tomar la forma de aquello que más tememos".

Lupin: "Muy bien, yo no lo podría haber explicado mejor. El boggart que está ahí dentro, sumido en la oscuridad, aún no ha adoptado una forma. Todavía no sabe qué es a lo que más miedo le da a la persona del otro lado. Nadie sabe qué forma tiene un boggart cuando está solo, pero cuando lo dejemos salir, se convertirá de inmediato en lo que más temamos. Esto significa…"

Haciendo una pequeña pausa dramática e ignorando los balbuceos de terror de Neville, prosiguió: "Que ya antes de empezar tenemos una enorme ventaja sobre el boggart. ¿Sabes por qué, Harry?"

Extimum levantó su mano en caso de que Harry no respondiera, pero la bajó lentamente cuando vio a Hermione levantando la suya con emoción, lista para responder, causando una pequeña sonrisa divertida en su rostro.

Daba la imagen de un perrito desesperado por atención.

Aunque, considerando que ella venía de una clase de Pociones con Snape, podía entenderlo un poco.

Harry: "¿Porque somos muchos y no sabe por cuál forma decidirse?"

Lupin: "Exacto. Siempre es mejor estar acompañado cuando uno se enfrenta a un boggart, porque se despista. ¿En qué se debería convertir; en un cadáver decapitado o en una babosa carnívora? En cierta ocasión vi que un boggart cometía el error de querer asustar a dos personas a la vez y el muy imbécil se convirtió en media babosa. No daba ni una pizca de miedo".

"El hechizo para vencer a un boggart es sencillo, pero requiere fuerza mental. Lo que sirve para vencer a un boggart es la risa. Lo que tenéis que hacer es obligarle a que adopte una forma que vosotros encontréis cómica. Practicaremos el hechizo primero sin la varita. Repetid conmigo: ¡Riddíkulo!".

Todos: "¡Riddíkulo!"

Lupin: "Bien. Muy bien. Pero me temo que esto es lo más fácil. Como veis, la palabra sola no basta. Y aquí es donde entras tú, Neville".

"Empecemos por el principio: ¿qué es lo que más te asusta en el mundo?"

La pregunta fue hecha a Neville, pero Extimum se desconectó un poco, tomando la pregunta como si se la hicieran a él mismo.

¿Qué era lo que más temía?

Hubo un tiempo donde la respuesta quizás pudo haber sido simple: su padre.

Aunque con el tiempo, la respuesta varió. Cosas triviales como la muerte de un ser querido, que la espada de su maestro se desviara en una práctica y empalara su corazón o cosas así.

Ya la mayoría las había superado.

Sus miedos iniciales iban desde lo común a lo extremo, porque las cosas sencillas dejaron de ser una fuente de temor cuando se crecía con magia y con una mascota como Nocturn.

¿Sabes lo que es crecer con un cambiaformas de mascota? Bueno, eso significa un mundo de posibilidades, tanto buenas como malas. En cierta forma, muy similar al boggart. Quizás eran parientes, no lo sabía.

Ahora, sin embargo, creía que había nacido un nuevo temor en él, aunque no estaba completamente seguro.

¿Pero qué mejor que la magia para comprobarlo?

Y usar la misma para combatirlo. De allí su interés, curiosidad y temor.

De hecho, también estaba la opción de alejarse y no ser partícipe de esto. Estaría en su derecho. Pero esto era algo que quería hacer.

Lupin: "¿Todos preparados?"

Bajo la instrucción de Lupin, todos los estudiantes abrieron más espacio y se ordenaron en fila, con Neville al frente.

"A la una... a las dos... a las tres... ¡ya!"

Un haz de chispas salió de la varita del profesor Lupin y dio en el pomo de la puerta. El armario se abrió de golpe y luego, lenta y pausadamente, una mano se extendió desde el interior mientras el profesor Snape salía de él con su característica mirada amenazadora fija en Neville.

Neville se echó hacia atrás, con la varita en alto, moviendo la boca sin pronunciar palabra.

Snape se le acercaba. Ya estaba a punto de cogerlo por la túnica...

"¡Ri... Riddíkulo!"

Se oyó un chasquido como de látigo. Snape tropezó, transformándose.

En seguida, sobre su figura apareció un vestido largo ribeteado de encaje y un sombrero alto rematado por un buitre apolillado. De su mano pendía un enorme bolso rojo.

Hubo una carcajada general. El boggart se detuvo, confuso, mientras perdía todo su efecto disuasorio.

Lupin: "¡Parvati! ¡Adelante!"

Con los estudiantes de las cuatro casas de tercer año reunidos aquí, la fila era algo larga. La mayoría, deseosos de practicar su magia, y un número menor que sigilosamente se hacía al final de la fila sin claras intenciones de participar.

Con el desorden inicial, la fila era una mezcla de diferentes casas. Extimum se aseguró un puesto en cuarto lugar. Procuró hacerse antes que Harry en caso de que, tal como se suponía que pasaría, este desencadenara que la actividad se acabase.

Aunque tenía sus dudas sobre esto, ya que su intervención había hecho que el ataque del dementor fuese mucho más fácil para Harry. Ni siquiera había sido besado. No obstante, tampoco se arriesgó. Después de todo, un dementor aún daba una impresión muy fuerte; incluso Extimum se sintió perturbado por ellos.

Los estudiantes pasaron rápidamente y, en unos segundos, llegó el turno de Extimum.

Lupin: "Bien, Extimum, tu turno".

Con paso firme, se acercó al boggart desorientado y con forma de mano mutilada que se revolvía, atrapado en una ratonera.

La mano en la ratonera se agitó y se convirtió en un revoltijo en el aire. Varias formas pasaron rápidamente, como buscando la más adecuada para su víctima.

La mirada de Extimum era concentrada. Esto no era solo para enfrentar sus miedos, también era una especie de entrenamiento sobre su mente. Después de todo, era la víctima quien, sin saberlo, le daba toda la información al boggart.

El revoltijo se detuvo y, de repente, en su lugar apareció una figura alta, de al menos 1.85 m, y elegantemente vestida. Con su aparición repentina, el aire se volvió frío y sofocante al extremo, como si una presión aterradora llenara el lugar.

El hombre, de cabello negro y ojos grises increíblemente fríos, dio un paso adelante. Su rostro, la perfecta definición de una máscara sin emociones que superaba por mucho a Extimum.

Los estudiantes se sobresaltaron por la figura. No creían que existiera una persona que pudiera generar un sentimiento tan opresivo y aterrador, dejando a Snape a un nivel insignificante.

El profesor Lupin también se sorprendió. No conocía personalmente a la figura, pero había visto su rostro. Sabía quién era. Le dio una mirada complicada a Extimum; sin embargo, lo que pasó después lo sorprendió más.

Extimum: "Ya… no puedo sostenerlo por más tiempo".

Gotas de sudor se resbalaron por su rostro cuando finalmente soltó su defensa.

De inmediato, la figura del hombre se convirtió nuevamente en un vórtice y, de repente, ante todos, no apareció ninguna criatura aterradora. En su lugar… apareció… Extimum.

La inesperada nueva transformación hizo suspirar a muchos al sentir que la presión desaparecía, aunque eso luego fue reemplazado por la confusión.

'¿Lo que más temía Extimum era… así mismo? ¿Por qué?'

El boggart transformado parecía exactamente igual a Extimum, incluso imitando su ropa actual, al menos hasta que sonrió... no la sonrisa débil que por lo general daba cuando algo lograba agradarle, no, una verdadera sonrisa radiante.

Solo que una dentadura filosa saludó a la vista, mientras el púrpura de sus ojos se tornaba rojizo, al tiempo que las uñas de sus manos se afilaban en un grado increíble y marcas negras aparecían sobre su piel.

Entonces…

** Bam ** ** Bam ** ** Bam ** ** Bam **

Las ventanas de la sala de profesores se azotaron de golpe, cerrándose y sumiendo el salón en la oscuridad. Sonidos de crujidos empezaron a escucharse desde todas direcciones, como una casa embrujada.

Seguidamente, un sentimiento escalofriante e intenso empezó a llenar el lugar. Si la anterior sensación era opresiva hasta el punto de ser sofocante, esta era… indescriptible, como la encarnación misma del terror y la ansiedad.

Generaba una sensación de impotencia, como si lo único que pudieran hacer fuese resignarse.

Lupin se dio cuenta de que todo se había descontrolado demasiado rápido. Algunos estudiantes en la parte de atrás incluso se habían desmayado. Su expresión cambió de inmediato y dio un paso adelante, dispuesto a intervenir, cuando la voz serena de Extimum sonó en el aula.

"Ya veo, así que tenía razón. ¡Riddíkulo!".

Como un chasquido fuerte o el sonido de un látigo, toda la oscuridad desapareció junto con el aura escalofriante y, en su lugar, apareció un lindo zorrito de nueve colas, similar a la primera vez que se transformó.

Su apariencia linda y adorable dejó sin palabras a los que estaban detrás en la fila, así como a Lupin.

Durante unos segundos, Lupin simplemente observó al pequeño zorro. La imagen era inofensiva, casi adorable, pero no lograba borrar la sensación que había dejado la forma anterior del boggart. No esperaba que uno de sus estudiantes pudiera proyectar un miedo tan intenso.

Incluso con sus años de experiencia, aquella transformación le había provocado un escalofrío. No había sido solamente la apariencia del boggart. Había algo en aquella presencia que le había hecho sentir, por un instante, como si realmente estuviera en peligro.

Recuperando la compostura, Lupin dirigió la mirada hacia los estudiantes que habían caído.

"Esto… Excelente lanzamiento del hechizo, Extimum. Aunque, por lo que veo, algunos estudiantes se desmayaron. Será mejor que primero nos aseguremos de que estén bien".

Camino hacia la mitad de la fila y se agachó para revisar a los estudiantes, lanzando algunos hechizos rápidos y comprobando sus cuerpos superficialmente.

Lupin: "Suspiro, ninguno esta herido o lastimado, solo deben haberse desmayado de la impresión".

Considero brevemente en su lugar y justo cuando parecía haber tomado una decisión, Extimum hablo.

"Ya que no es nada grave, profesor. Puedo llevarlos a la enfermería para que descansen hasta que se despierten. Así usted y los demás pueden continuar".

Lupin: "Hmm, no me parece del todo adecuado, pero... ¿Estás seguro de que puedes llevarlos tú solo?"

Extimum: "No es ningún problema".

Como demostrando su punto. Extendió sus colas invisibles hacia los cuatro estudiantes inconscientes y los levanto en el aire con facilidad.

Lupin: "Está bien. Pero llévalos directamente con Madame Pomfrey. Y si alguno despierta o parece encontrarse mal, no dudes en pedir ayuda".

Extimum: "Por supuesto".

Con los cuatro detrás, pasó junto a sus compañeros en la fila y salió del salón. En el proceso, naturalmente ignoró todas las miradas que le lanzaban.

La transformación de su boggart había dejado dudas, pero luego de haberlo experimentado, incluso si había varios curiosos, nadie se atrevió a preguntar.

Lupin esperó hasta verlo desaparecer por la puerta antes de volver la mirada hacia el resto de la clase.

"Bueno, vamos a retomar. Ron".

Una vez en los pasillos.

'Bueno, será una buena oportunidad para saludar a Madam Pomfrey. No he ido a verla en todo este tiempo'.

'Por otro lado, no pensé que la habilidad del boggart en realidad se basase en la empatía. Supongo que tiene sentido, pero pensé que actuaría más en el espectro mental, por lo que habia tenía algo de confianza en detenerlo con mis defensas mentales. Pero, en su lugar, fue una lucha de habilidades empáticas.

Ni siquiera sabía que se pudiera usar así. Podría ser capaz de replicarlo, pero sería muy complicado. Eso no fue solo un ataque directo al espectro emocional de la persona, sino que tanteó, rastreó y arrebató a la fuerza información en base a las reacciones, obteniendo de alguna manera algo tan exacto.

Tal método no es ni un poco inferior a los métodos de la Legilimancia y podría ser un poco superior si tenemos en cuenta su rareza y su dificultad para defenderlo. Creo que solo un oclumante avanzado podría siquiera bloquear perfectamente sus emociones y, aun así, no es seguro que un boggart no pueda robarle sus miedos'.

Reflexionó seriamente sobre la experiencia.

El boggart lo había tomado por sorpresa. Aun así, llevaba años controlando su habilidad empática y la experiencia del dementor incluso le había dado una dura lección que lo hizo mejorar un poco en el corto tiempo, por lo que, en una lucha de resistencia, le entregó información falsa al boggart, haciendo que se transformara en su padre.

Sin embargo, incluso cuando le dio la información que quería, el boggart no dejó de atacar.

Parecía empedernido, hambriento, simplemente quería seguir socavando más y más, alimentándose de sus miedos, cosa que no consiguió inicialmente, ya que no temía a su padre.

Aun así, cuando ya no pudo resistir más su ataque, se rindió, dejándole finalmente ver al boggart su verdadero temor. Pese a ello, era algo para lo que ya estaba preparado, aunque preparado no era igual a que no le afectara.

Sus manos estaban frías y pálidas de la impresión. Sus emociones no afectaron demasiado sus acciones, aunque casi le tembló la mano cuando se enfrentó a la mirada de su otro yo.

Luego de dar algunas vueltas y caminar por algunos pasillos, finalmente llegó a la enfermería.

Al ser inicio de año y solo la primera semana, estaba bastante tranquilo. Lo más ruidoso que habría pasado por aquí probablemente fue Draco con su escándalo, aunque él ya no estaba aquí.

"¿Sr. Izorim?"— El rostro de Pomfrey tenía una ligera sonrisa al verlo, aunque rápidamente fue reemplazada por su habitual rostro severo al ver lo que traía detrás —"Me preguntaba cuándo se asomaría por aquí a hacerme una visita, pero sin duda no esperaba que cuando viniera trajera tanta… compañía".

Extimum: "Es un gusto verla nuevamente este año, Sra. Pomfrey"— Sonrió un poco más de lo usual, mientras continuaba —"¿Dónde los dejo?".

Pomfrey: "Por aquí… ¿Qué les pasó?"

Extimum: "Nada grave, solo se impresionaron demasiado por un boggart y perdieron la consciencia".

Pomfrey: "¿Un boggart? Parece que hace falta hacer algo de limpieza en el castillo. Por lo menos no es nada grave. ¿Y tú? Pareces algo pálido. ¿Fue tan impresionante la transformación de ese boggart?"

Extimum: "Estoy bien. No era nada que no hubiera visto antes".

Pomfrey: "Hmm, mejor espérame aquí, te traeré algo".

Extimum: "No es-".

Pomfrey no esperó su respuesta y ya se estaba alejando hacia su habitación personal adjunta.

Extimum solo suspiró ligeramente y buscó una silla donde sentarse. De todas formas, la clase terminaría pronto y no tenía más clases para el día. Así que podía quedarse un rato.

Aún estaba saboreando el regusto de la experiencia.

¿Por qué temerse a sí mismo?

Solo él sabía cómo había pasado sus vacaciones. Había demasiadas cosas en su cabeza. De hecho, quizás literalmente demasiadas, porque parecía que allí no solo estaba él y sus cavilaciones. Había algo más. Como un demonio susurrando a su oído.

Algunas veces permanecía callado, casi haciéndole olvidar su existencia, pero otras veces se volvía incesante, maniático. Ignorarlo era una cosa, pero le generaba un sentimiento desagradable en el cuerpo cada vez que hablaba.

Acabaría enfermándose si eso continuaba así.

Por eso había enfrentado al boggart, no solo para entrenarse, ni por la curiosidad, sino para… vencerlo, acallarlo, así fuera solo un alivio psicológico.

Ese pequeño alivio era más valioso para él que tratar con las preguntas que ocasionaría.

Además, siempre podría atribuirlo a pesadillas. Un simple sueño distópico de sí mismo.

"Aquí tienes".

Una taza caliente junto a su mejilla lo trajo de vuelta a la realidad. Alzando su mirada, se encontró con la mirada severa, pero a la vez cálida de Madam Pomfrey.

Tomando el recipiente, el olor llegó de inmediato a su sensible nariz: chocolate.

Extimum: "Gracias".

Pomfrey: "No hay de qué, es mi trabajo cuidar de todas las personas en este castillo".

"Y… ¿Cómo ha ido esta primera semana?"

Extimum: "No está mal. Ha sido un gran inicio, algo ajetreado, pero más emocionante que los otros años". Comentó tranquilamente mientras tomaba un sorbo de la taza.

Pomfrey: "¿Seguimos hablando de las clases?".

Extimum: "Por supuesto, ¿de qué más? Para mí la magia es algo muy divertido y emocionante, solo no me gustan los exámenes y las tareas".

Pomfrey: "Hmm, bueno, siempre podría ser que ya hubieras conquistado alguna de las chicas que se mantienen a tu alrededor".

Extimum: "Ejem, eso… bueno, es un trabajo en proceso. Aún somos jóvenes, ¿verdad? Solo tengo 13 años".

Pomfrey: "¿13? Y ya estás tan alto. Has tenido un gran estirón en estos cortos dos años. Pero ¿qué pasa con la edad? Los magos siempre son precoces. A tu edad, mi madre ya estaba casada y yo… Bueno, yo sí me tomé mi tiempo. Estaba más concentrada en mi carrera como medi-bruja desde que descubrí que era mi vocación".

Extimum: "Bueno, eso es cierto. Pero yo, de momento, solo estoy viendo cómo fluyen las cosas".

Pomfrey: "¿Viendo cómo fluyen? Eso significa que estás observando algo, más bien, alguien. ¿Quién es? ¿La chica gato de Gryffindor? ¿La soñadora rubia? ¿La joven dama de Slytherin?".

Extimum: "¿Desde cuándo te interesaron tanto estos entresijos?".

Pomfrey: "Bueno, desde siempre. ¿Sabes que los maestros y empleados de servicio también tenemos vidas, ¿no? Y, al igual que los estudiantes, pasamos la mayor parte del año aquí en el castillo. Aunque tenemos nuestro propio trabajo e investigaciones personales, también tenemos que entretenernos con algo, así que en ocasiones hablamos de los estudiantes".

Extimum: "¿Y de repente soy un tema de conversación por qué…?".

Pomfrey: "Porque somos algo cercanos y, además, resaltas casi siempre a donde quiera que vas, así que, ¿no es natural prestar más atención?".

Extimum: "Supongo…".

Pomfrey: "Entonces… ¿Cuál?".

Extimum: "Es complicado".

Pomfrey: "Ja, siempre lo es… aunque me sorprende que ese sea tu problema. Creía que con tus características y tu forma, muchas veces directa, de hablar sería más simple. Al menos, para tu tío Rhys solía serlo. Fue todo un donjuán en sus años en Hogwarts".

Extimum: "¿El tío Rhys? Nunca me dio esa impresión, parece alguien bastante serio".

Pomfrey: "¿Serio? Pff, jajaja, ese es probablemente el mejor chiste que he escuchado y está muy alejado de la realidad. Aunque, bueno, quizás ahora sí lo sea, pero es solo porque finalmente se encontró con una mujer que no pudo dejar. Pero no hablemos de eso, el tema de conversación aquí eres tú".

Extimum: "Hmm, bueno, si quieres una respuesta más específica que 'complicado'… entonces no muy bien, en realidad".

Pomfrey: "¿Hmm?".

Dando un sorbo de su taza, Extimum miró hacia el exterior por las ventanas antes de continuar.

"Sí, es solo que… ¿no está dando muchos resultados? En realidad, creo que ninguno. En cuanto a las demás, no diría que hay realmente ese tipo de intención, pero, de nuevo… lo que mejor define todo es… es complicado".

Pomfrey le dio una mirada pensativa antes de suspirar y darle una leve sonrisa.

"Bueno, dale algo de tiempo y, si no, bueno, tú mismo lo dijiste, aún eres joven y, a como yo lo veo, no falto de opciones".

Extimum le dio una mirada algo extrañada. Realmente no sabía ni por qué estaban hablando de esto. Dejando la taza a un lado, se levantó de su asiento.

"Bueno, gracias por el chocolate. Aún tengo cosas por hacer. Vendré la próxima semana a visitarte, me gustaría continuar con nuestras clases de curación".

Pomfrey: "Adelante, nos veremos luego".

Luego de salir de la enfermería, se dirigió hacia su sala común.

"¡Extimum! ¡Espéranos!"

Un grito repentino desde su espalda lo hizo ralentizar sus pasos. Al girarse, vio a Steve y Mitchell apresurando el paso para alcanzarlo.

Mitchell: "Hombre, esta clase fue increíble. Diría que es la mejor que hemos tenido en dos años".

Steve: "Eh… bueno, ciertamente fue más interesante, pero yo no diría que 'increíble'. Desagradable sería más adecuado, aunque al menos ya sé cómo defenderme si me encuentro con un boggart, y espero que no pase".

Mitchell: "Ah, vamos, no fue tan malo. A ti solo te salió una lámpara de aceite, eso no tiene nada de aterrador. A mí me salieron unas momias putrefactas que olían horrible".

Steve: "Tch, estás siendo muy superficial. No todo tiene que verse como un monstruo para que sea aterrador. El miedo no siempre es racional y, en mi caso, existe una buena razón detrás".

Mitchell: "Vaya, casi hablas como Extimum. Aunque no te falta razón, tu argumento es bueno. ¿Tú qué piensas, Extimum? Estás muy callado. El tuyo fue bastante particular. No es que te juzgue ni nada".

Extimum: "Hmm, fue una buena clase. No todos tienen la oportunidad de enfrentarse a sus miedos, especialmente en un ambiente controlado. En cuanto a los temores, estoy de acuerdo con Steve. El miedo no es racional".

Mitchell: "Hm, aunque aun así, el tuyo fue muy especial. Hubo pocos que pudieron competir con tu boggart. Supongo que la mayoría le tenemos más miedo a cosas simples… o bueno, quizás hasta hoy. Creo que tú y algunos otros podrían haber reformulado la definición de miedo de varias personas en ese salón".

Mitchell estaba muy curioso sobre el boggart de Extimum. De hecho, casi abrió la boca varias veces para preguntar, pero al final no lo hizo. No parecía adecuado. Para la mayoría era algo muy personal.

Steve: "Por cierto, ¿quién era el hombre del inicio?".

Extimum: "Ah, ese era mi padre. Intenté forzar una imagen frente al boggart a ver si podía confundirlo, pero no pude sostenerla por mucho".

Mitchell: "Wow, tu padre es otra cosa. Yo casi me orino cuando apareció. Sentí como si me estuvieran asfixiando la garganta".

Steve: "Ahora veo por qué el duende Roswell cayó".

Extimum: "Con el tiempo te acostumbras, pero dejemos eso. Mejor vamos a jugar un juego de mesa".

Mitchell: "Me gusta esa idea".

Steve: "Yo empiezo".

Mitchell: "Ah, yo hablé primero-"

Steve: "Pero no pediste puesto".

Mitchell: "Ugh".

.

Pasaron unas semanas.

El ritmo había sido algo ajetreado. Asistir a múltiples clases adicionales al día era bastante agotador, por suerte no era todos los días y, con el dominio del uso del Giratiempo, ocasionalmente Extimum y Hermione se daban un descanso o tomaban un refrigerio en lo que llamaron "tiempo-fuera".

Asimismo, pese a que algunas cosas no cambiaron respecto a las viejas clases, las nuevas estaban aportando un nuevo sabor al día a día.

Incluso Extimum tuvo que admitir que Lupin era posiblemente el mejor profesor que habían tenido hasta el momento. No solo eso, sino que sus clases eran de las más entretenidas.

Mezclando hábilmente la teoría con la práctica, finalmente la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras estaba pasando de ser solo una clase informativa a una verdadera clase de cómo entender los peligros mágicos y cómo enfrentarlos.

Estas semanas estudiaron criaturas furtivas como los gorros rojos y los kappas. Bastante peligrosos si te descuidabas y no sabías ver las señales de su presencia.

Seguidamente, estaba la clase de Adivinación, la cual estaba resultando de lo más entretenida e interesante, al menos para Extimum y algunos pocos. Para el resto, o bien no se tomaban para nada en serio la asignatura o directamente no tenían ni ápice de talento para ello, siendo un ejemplo de esto último, para su gran frustración, Hermione.

Extimum no sabía nada sobre si existía realmente ese "ojo interior" o "vista", pero como mínimo era seguro que esta asignatura necesitaba algo más que simplemente tener una mente abierta. Se necesitaba cierta afinidad sobrenatural, bueno, eso e imaginación, mucha imaginación.

Al menos hasta ahora, Extimum podría decir que estaba empezando a captar cosas, pero la mayoría de las veces eran simplemente deducciones extrapoladas al extremo basándose en los datos del libro y la reflexión.

No obstante, lo que no era ninguna broma, pese a cómo la mayoría de estudiantes e incluso profesores la veían, era Trelawney.

Quizás por su aspecto generalmente descuidado y su particular estilo de vestimenta, sumado a sus constantes desvaríos, podía ser subestimada. Pero luego de que Extimum la observara con atención, se dio cuenta de que no era tan simple.

Había varios detalles, mínimos quizás, que para el observador casual podrían incluso parecer deliberados, actuados, pero… no estaba más lejos de la verdad.

Abrir una ventana antes de que un ave cruzara por ella de forma estrepitosa. Empujar accidentalmente a una estudiante mientras caminaba por el patio, solo para que poco después una maceta del segundo piso cayera en el mismo lugar o incluso aparecer en el aula solamente en el segundo justo en que todos los estudiantes de la clase habían llegado.

Eso y muchas otras cosas más fueron notadas por varios estudiantes, formando lo que parecía un pequeño grupo de fans, del cual, si bien Extimum no afirmaría que forma parte, estaba dispuesto a darle el mismo respeto y atención que ellos a esta particular profesora.

El detalle que lo detenía de tal vez convertirse también en su fan era el hecho de que… en verdad tenía un tornillo suelto. Parecía estar contemplando tantas cosas a la vez que no siempre diferenciaba correctamente la realidad o simplemente se disociaba completamente antes de volver en sí.

Lo que solo reforzaba la poca fiabilidad que le daban algunos.

También estaba la clase de Cuidado de Criaturas Mágicas. Esta, en realidad… había terminado volviéndose decepcionante, al punto de que estaba pensando hacerle una visita en privado a Hagrid para discutir seriamente su desempeño.

Había tenido grandes expectativas en él como maestro, pero…

Luego del accidente entre Buckbeak y Draco, Hagrid básicamente se había vuelto tímido en cuanto a sus clases, enseñándoles solamente sobre gusanos… por dos semanas completas.

Por suerte, si su medida del tiempo y la información que tenía no estaban mal, dentro de poco podría darle una noticia lo suficientemente buena como para que superase su etapa actual o, bueno, eso esperaba, ya que el asunto de Buckbeak aún estaba en el tablero.

En cuanto a las clases de Runas Antiguas, Aritmancia y Estudios Muggles, estaban progresando, pero todavía no había nada muy interesante que compartir.

"¡Extimum, Padma! ¡Tengo grandes, no, excelentes noticias!".

La voz emocionada de Steve se escuchó, interrumpiendo su lectura.

Levantando la mirada, vio a Steve, seguido de Mitchell y Trudor, entrar a la sala común y apresurarse hacia los sillones donde él y Padma estaban sentados leyendo.

Padma: "Suspiro, vale, pero ¿era necesario tanto escándalo?".

Incluso antes de que Steve pudiese responder, Mitchell se adelantó para hacerlo.

"Por supuesto, realmente son así de buenas, porque… ¡Finalmente nos darán libertad!".

Padma: "¿Libertad? Te refieres a… ¿¡Hogsmeade!?"

Steve: "Efectivamente, oficialmente se nos permitirá a los de tercer año salir del área del castillo si tienes el permiso firmado."

Extimum: "Esas son realmente buenas noticias. Dicho eso, ¿decir libertad no es un poco exagerado? Quiero decir, vivimos en un castillo de 7 pisos, con múltiples torres, mazmorras, cuartos secretos, un estadio de quidditch y sin mencionar la enorme área alrededor, así que… tanto así como aprisionado… no diría yo"

Mitchell: "Bah, matas la diversión de las cosas"

Trudor: "Concuerdo, estar en el castillo no es lo mismo que poder ir al pueblo. Aunque generalmente paramos allí cuando llegamos o nos vamos, ahora que por fin podremos ir con libertad, podemos ir a varios de los lugares que antes teníamos prohibidos, como el pub o solo salir a dar un paseo o comprar cosas sin tener que pedirles a los mayores"

Bloom: 'Es bueno que no sepan que desde el año pasado nos escapábamos para ir allí. Aunque no entramos a muchos lugares, así que supongo que es bueno al fin poder ir allí con libertad sin tener que escondernos o ir de incognitos'

Padma: "¿Cuándo iremos?"

Steve: "Solo se puede ir los fines de semana, así que, mañana, todos pueden, ¿cierto?"

"Si"x4

Steve: "Excelente, preparare entonces el mejor tour para aprovechar el tiempo".

Padma: "También sería bueno si pudiésemos conseguir algún medio de transporte, aunque no esta tan lejos, será muy cansado ir y volver, especialmente si estaremos allá por un largo tiempo y… por si de pronto tenemos que llevar cosas con nosotros"

Trudor: "Hmm, no es mala idea, pero como conseguir uno…"

Mitchell: "¿Por qué no solo vamos en escoba?"

Padma: "No tengo"

Trudor: "Yo tampoco"

Steve: "La mía la deje en casa"

Extimum: "Descartado entonces…"

Steve: "Bueno, algo se me ocurría, ya veremos, si no, pues, solo caminaremos, no es tan malo".

Mitchell: "Jejeje, seguro, mira quien lo dice".

Steve: "Tsk, ya hemos discutido esto, ya les dije que no estoy gordo porque si".

Padma: "Si, si, lo que tu digas. Por cierto, aunque no es seguro, puede que mi hermana se nos una, no hay problema, ¿cierto?".

Mitchell: "En lo absoluto."

Steve: "Si, de todas formas, me cae mejor ella"

Padma. "Hmp".

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